Monday, September 30, 2019

Con V de Victoria (Soneto)






Con V de Victoria
(Soneto)




La vida va de llama a la ceniza

sin descartar su ritmo misterioso

en cambios, por caminos sin baliza,

con rumbo deslumbrante o nebuloso.


Entre las sombras, luces, los esquemas

y materias, su acción es una fiera

sigilosa acatando estratagemas

con su pose atacante en la trinchera.


Así me apague o queme como a Troya,

puedo ser un cañón en la tramoya,

instante por instante, más tundente


 que cualquier vivo o muerto sin firmeza.

Con la entidad que vivo en fortaleza,

a destajo, en constancia, más valiente.




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©






Wednesday, September 25, 2019

Desmembramiento






Desmembramiento



Nunca me impactó tu hegemonía defectible,

más allá de las dimensiones

teóricas y metodológicas,

enfocada en tus propias realidades,

ni tu inservible métrica, secada en palabreja,

si amparada en tus despojos interianos

son el desenlace de la aturdida moción

que urgente de podredura

procura las erupciones volcánicas

sobre las carnes que se te caen de muertas.

Fobias radiactivas de tus huecos más secretos

desplazándose con el dueño

por las tripas de tu tempestad neurótica

que te retuercen de negro.

Así te sé dentro de la amaritud de tu vida

demacrada, un hazmerreír a cuño

en la retorsión del argumento.


Yo nunca fui fan de tus doctrinas psicosociales

dirigidas a la caótica salud mental

que ya traspasa tu decadente armadura

con el sensorio común, letra a letra,

por el piso arrastrándose sin alas

como un tragicómico Mefostófiles

caído de conmoción cerebral,

sádico hasta más no poder

en medio de tu catástrofe.


Te dije, jamás fui partidaria

de tus ínfulas de fúcar

llevando el mínimo cálculo

de tus cuantiosos gastos sanitarios.

Mucho menos, soy adepta al simple ordinario

con la pequeña inmensidad

del pensamiento que te permite

llegar como un diminuto dandi

a los caminos agigantados del papel,

donde tu visión de corto alcance

me intenta ver con la vista larga

para diseñarme una vida basada

en tu ilusionismo crónico;

umbral en la totalidad del ojo,

donde cabes en absoluto acoplamiento

con el eje errático de tu acelerada gravedad,

impulsando tus ganas de volar

sin origen ni destino

y muy bien atado a todo lo que quieres ser…


De eso se trata, estoy a un paso de realizar

tu sueño de aire en el aire,

solo a una cita que desemboque

en un único instante a puro golpe de hierro,

trasladándote, inflado de ego, directo a la luna

como un globo que sube, sube, sube

y en el último jirón baja, baja y baja

descuartizado, hecho polvo.


Desapareciendo de una vez

dentro de un presente fulminante.









Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©





Monday, September 23, 2019

Agradecimiento






Agradecimiento




Debo agradecer a tu pensamiento tirrioso

que hacia las palabras huye de ti mismo

y al Trastorno Emocional

de tu mal funcionamiento obsesivocompulsivo

arrojado contra Valentina por tener un hombro,

de cuerpo hacia adentro, Hombre,

en el óptico diario mimando su mirada.


Gratificar al silencio de tus pecados

que no procesa los escarnios femeninos,

aunque los engullas

como un depredador sanguinario

para ponerle el color de la sangre

a la sonrisa teatral de tus mañas.


Apremiar a todos los terroristas

a lo Hannibal Lecter

que se amparan en tu sombra,

al varonimiento visivo repleto de llagas

en tu superego más alto,

a las nuevas técnicas mercenarias

de tu Varangian Guard

reclutando machos zalameros

para salvar al mundo de una como yo,

después de aprenderte los diez mandamientos.


Compensar tu encantamiento universal

que se abre como una luz

en la plena encrucijada

de tu quebradiza circunstancia,

a tu aversión amoral sin fichar estereotipos,

a tu caverna corporal

acelerando el desgaste

que te camina por dentro

con el Megatón que te masacra y purifica,

cada vez que hallas en el prójimo

la causa de tu oscurecimiento detonador

y atmosférico anunciando tus cambios climáticos,

cuando te subes endiosado por los cielos

rodeado de los fuegos artificiales...

BUM, BAM, BIM.


Pirotecnia de la esquizofrénica apoteosis

intentando matar tu gran frustración

con todos los actores que imitas

sin su ADN, sin su IP virtual,

pero, artístico en tu Metaverso-Calabozo

con ese talento de pureza refinada a lo gourmet,

servida con la exótica técnica del gustu

para tu plato favorito de pólvora y disparo

que te hace correr de indigestión.


Galardonar la boca de caníbal

embarrado de personajes frustrados

viviendo como trozos biliares

en la vesícula seminal de tu íntimo machismo

y al sacerdote augustal consagrado,

oculto en tu generoso galleo,

que te concede todo un paraíso

con chófer exclusivo hacia el infierno.


Agradecerte, sobre todo,

el veraz atesoramiento

de figurillas mentales con cuellos sin fronteras,

porque gracias a las máscaras que te pones

para enmascarar tu tumoral vida, modo y carácter

con baratijas e insanas destrezas,

es que soy el afortunado flechazo

directo en tu talón de Aquiles.






Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©







Saturday, September 21, 2019

En tu acto seductor (Soneto)


A mi amado NC
(No apto para celos cardíacos)




En tu acto seductor
(Soneto)




En tu hombro varonil es la ternura

un acto de ala, tuya y mía, entrando

a la luz del espíritu, que obrando,

nos da el calor del cielo a la mesura.


En tu ser hallo un ángel de alta albura

con el regazo de la aurora alzando

el tacto como el día, y abajando,

traspasa la ardentía en noche oscura.


De vuelta en el claror, en el impulso

me vas dando, uno a uno, el brioso rayo

y si nos moja el chaparrón de mayo


como un río agitándonos el pulso,

somos dos remolinos excitados

hacia dentro. Risueños. Abrazados.




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©






Wednesday, September 18, 2019

Vara de luz






Vara de luz




Qué sabrás tú de mis victorias

con la detonación del júbilo, sin feria.

El exceso es otra cosa;

frívola proporción del lujo

almacenando la fortuna de ese lucro

que engloba la avaricia en consecuencia.

Zona prohibida para tantos, muchos

en círculos de aire, entre el infierno y gloria.

Obcecados por la brillantez del oro,

cuando su mayor conquista es el intento,

el guiño del ansia en la mirada

y las tristisimas razones o la excusa de soñar

al por mayor las Marcas del Comercio.


A daga y pincel tengo el verso día tras día,

obligado a seguir por lo imperfecto

como activo peregrino del ensueño

o de la vasta Realidad que nos domina.

Mi tesoro, sin fin, es la Familia y su fragancia

cada mañana en los planos de arquitecto,

donde voy trazando opciones, alternativas,

donde improviso la confección de los efectos,

si a cara o cruz el futuro nos convida

como un Judas Iscariote fraudulento

haciendo de las suyas en el trasfondo

para mostrar a golpes, la Experiencia.


Mis antojos: un mar siempre entre mis manos

en conexión de ductilidad y rebeldía,

de arranque y fuerza en movimiento.

La iniciación del sol en mínima distancia

por si quiere en avance relativo

adherirse líquido-soleado a mi trayecto.

La vida al natural ejecutando panoramas,

un suelo con el paisaje en proyección variable,

de algún modo, acogedor, por si tropiezo.


El tiempo... como fabricante del destino

es mi varón acompañante, Supremo hombre,

mi león vigoroso a rayo y trueno

dominando en sigilo hasta la muerte,

las vibraciones progresivas de mi aliento.

La riqueza como hechizo de varita

no me incumbe

y el Escándalo a menudo, y de inmediato

me pertenece en recíproca adherencia

si con el ardiente talento del descaro

me apretuja en posesión intermitente,

y a sangre y fuego…, somos tan intensos.


Mis armas: un espíritu seguro

con la fortaleza en guerra fría

y, humanamente, un saco de maldades

para dejarle al mundo algunas cicatrices

por todas las que me ha de dar y las que tengo.

El perdón, por no pedirle perdón a la existencia

lo guardé, tanto y tanto

en los rígidos rincones de la infancia

donde a nadie oí decir “lo siento”,

si nunca lo pedí y jamás lo dieron

al dejarme averiada de sangre,

casi moribunda en el desdeño.


Mi secreto en redondez de anonimato

es un placer grabado en dulce, disfrutado

en privacía con mi organismo boquiabierto,

cuanto más suculento al tener muchos golosos

con la afición de centinela que terminan

perdiendo las vidas como el gato

por entrometidos, por diablillos,

por curiosos, por traviesos.


Mi verdad sin ir al Tribunal del Poder Legislativo,

ya tiene encarceladas a todas las mujeres

obligadas que me ocupan:

 delincuentes, acusadas, condenadas,

 las maleantes con precedentes agravantes

que yo en contenciosa jurisdicción

absuelvo con la diferencia que hay

entre lo que soy y te han contado.

¡Vete tú a saber!, el peligro que te espera

si prófugas con libertad conspiradora

te arrancan la garganta del ataque,

el pescuezo del trastorno

y la boca de la histeria

antes de morir con el pánico que duele,

profundamente, en el infarto.


Qué sabrás tú de mis fracasos y conflictos,

del Rumbo en los cien rieles, bueno o malo,

festejando como el día a la noche

la moda que se pone en negro y blanco

y eventualmente, qué sabes tú,

si lleva el atavío que imparte los colores

a los instantes del misterio o del sombreado.

Si me he roto en tantos modos hacia al frente

que le pude ver la cara ajada al llanto,

como otras veces le vi a la risa el rostro:

burlón, festivo y escapista hacia el sarcasmo.


De lo demás, rutinas, vivencias,

modos, dramas, imprevistos,

donde soy yo el constante repertorio,

por demasiado dar y recibir no llevo cuentas.

De lo bajo hacia lo alto,

de lo estrecho hacia lo angosto

es desmesura, ornamental extravagancia

en la mía idiosincrasia, sin cautela y sin recato,

que sazono con los trozos dulci-agrios dados

por las Virtudes y Defectos del acto humano.


Ya no te angusties más en el camino del Idiota

que se imagina ser un Dios de trayectorias,

así mismo, el creador del microcosmo.

Deja de sufrir el desgaste de las piedras

si en las roturas del presente nunca lloro

el dónde, el qué, el cómo y cuándo.

Yo tengo bajo el paso, aún más fuerte

y asentada, la sólida permanencia del cimiento.

Donde existo.





Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©