Saturday, October 6, 2018

De piel a piel





De piel a piel



Con la presencia luminosa

de la mañana te aproximas,

ofreces la lectura propicia

de tus expresivos rasgos,

leo las variables aventuras

de tu lengua con afán escritas,

la carnadura de su huella,

la revelación del tacto

y atenta al elocuente

mensaje de su caricia

se acalla el enredado ruido

para escuchar tus brazos.


Lenguaje aprendido

de la piel que abriga

el internamiento, el fluir extenso

en la brevedad desnuda,

donde ruedan los diseños

con el calor que llena

el clima de tus manos

y con la cadencia de los besos

que repiten la pericia

de unos extrovertidos labios.

Garla que enfatiza las maneras,

cuando enlaza los conceptos

que interpretamos ambos.




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©





Fragmentos




Fragmentos



Es la herencia anticipada,

tan idéntica aquí y allá,

con sus haberes en el corazón

dando a plazos una regalía de fragmentos:

las acumuladas huellas en las venas

sangrando lo que somos,

un lado de temblores sin fin

para hallar la serenidad del cuerpo,

otro de calor para la piel

como un vestido de caricias,

más una suma de útiles sonrisas

en la boca como atuendo

y una resta si la tristeza ahoga a la alegría

en un inmanente pozo de lágrimas,

tras los cristales que el dolor empaña

con la húmeda espesura de esos caminos

que suelen colgar del pecho.


Un cofre de memorias

para los triunfos y fracasos

y, entre sombras o entre luces,

una hilera de recuerdos

que agonizan como decaídas llamas

o se arrastran con vocación de fuego.


A su vez, la tenencia de la mirada

 en vuelo que asciende al alba

para cada día soltar los sueños

y al fondo un tesoro oculto

de palabras ancestrales

en un banco de emociones

dando valor al sentimiento

que ama con ganas de grandeza

y reparte la ganancia en dividendos

para el que sufre el costo del olvido,

y multiplica los ayeres por mañanas,

para la esperanza de unos huesos.


Una adquisición de monotonías gastadas

para la soledad del alma

y otras posesiones que son

 mitad sonidos, mitad silencios

en las razones o en las ideas simples

que se mueven para argumentar la validez

de lo sistemático y complejo,

pues lo demás es una gran dote

como añadidura que nos da la vida

como una cosecha de virtudes

que incluye otra de defectos;

el simple abasto de esas buenas

y malas costumbres,

de las cuales, todos sin morir,

somos herederos...



Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©





Caminando




Caminando



Pudiera evadir el asomo de las sombras

al caminar toda mi calle hacia tu senda,

las excusas en los llanos que procuro,

el panorama de otro mundo si lo hubiera

y las curvas visibles de la mente

que contradicen los pasos de mis piernas.

Podría eludir espacios hundidos en distancias

que se alargan a los tuyos con la ausencia,

apartar las partidas con demoras,

las rutas bloqueadas y las que son a medias,

los recorridos que se alejan de tus horas,

lo que sobra, separa y no te acerca.

Cuánto de esto que no pisas obviaría

por avanzar la propuesta de tu urgencia,

por encontrar la plenitud de tu sonrisa,

colgando como adorno en la otra acera,

solo para ver la mirada en el fondo de tus ojos

hacia la definitiva mía en línea recta

como la última flecha del trayecto

que dirige al abrazo, al beso, a la piel

que vibra en las manos y en las venas.

Sin más atajos en caída que te pierden

en las orillas sin la acción de la llegada,

sin la simplicidad de la presencia

y seas al fin, en los límites de la entrega,

donde se funden el día con su noche

en una vida entera.





Nancy Santiago Toro
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Algún día





Algún día



Algún día me olvidarás del todo,

no recordarás ni las huellas de las voces

ocultas en los días del abandono,

huecas en la indiferencia de los relojes

y en la fuga de un acabado calendario

que propone ayeres en los rincones.

Y acontecerá que tus pies, de mí, descalzos,

crearán otra realidad de múltiples caminos,

otra nueva obra de vivencias necesarias,

las que faltan en tu corazón y cuerpo,

por que tras las que se pierden,

llegan aquellas que aún no han sido.

Con ellas habrán otras primaveras en tu pecho,

esparcirás sus tantas semillas por la tierra,

cosecharás planicies, lomas, cumbres

y con tantas mañanas en los ojos,

en el suelo de tu olvido, ya no seré

ni a la izquierda ni a la derecha.

Mientras en algún otro lugar del mundo

será otra vez enero sobre el aire

con la fría humedad de la tristeza.

Soltará los copos vencidos al entorno

y con su ruta de melancolía inquieta

hará temblar de escalofrío toda una vida,

te lo aseguro, cuando las memorias

atrapen el calor de mi dorada chimenea,

y encendidas hacia el interior de la mirada

rueden dentro de unas lágrimas nacidas.

Cada una con tu fulgor de estrella.




Nancy Santiago Toro
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Friday, October 5, 2018

La vida, tú y yo





La vida, tú y yo




Tanto se anida

en la interioridad de ambos,

toda vez que la quietud

se abandona en remolino interno.

Mi sangre como un río extendido

por los cauces de tu mundo,

sintiendo con la ardentía del verano

la cadencia del dual momento,

idéntica, cuando se inclina y pasa

con tan solo juntar los dedos.

Tu corazón con mis latidos

en comunión constante,

la conmoción del pecho

asomando palomas en revuelo

y los ojos atados como argollas,

cuando me rodean tus brazos firmes

como rompeolas de mi cuerpo.

Tanto afuera del nexo

frontal con tu mirada,

porque el límite del día no detiene

el columpio de salidas o llegadas

con otros instantes llenos;

de la costumbre del paso,

de las cosas del vivir, las horas,

un algo con exuberancia

y las paridas huellas

que el mañana adopta

con sutil misterio.

Tanto en el exterior de ambos

cubriendo este equipaje,

cada vez que arropa el día

con su enjambre de sucesos,

llenando el hueco de un presente

y quedando para lo que sucede

adentro como un sinfín

de trenzadas ocasiones

que por haber nacido,

ya nos pertenecen.




Nancy Santiago Toro
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